lunes, 23 de febrero de 2009

Cada momento vivido. Cada maleta cerrada. Cada uno de mis amigos.


No voy a decirte cuánto voy a echarte de menos si me marcho. Al menos no todavía. Sería como contar de uno hasta infinito. Y siempre podemos hacer como si no pasase nada hasta que sea realmente inevitable. Lo que tú quieras.
Gracias a los dos por un fin de semana para no olvidar.

lunes, 16 de febrero de 2009

Desde hace tiempo si me permites, todo va fenomenal.....

Eso es, todo va fenomenal. Mis inseguridades cicatrizan mucho más deprisa desde que ha cambiado el punto de vista, desde que me siento más segura vestida con ojitos y una amplia sonrisa, la mía. Impaciente sin medida, pero acabarás por perder el control más antes que después (o eso espero) y es ahí donde empezaremos a jugar. Que es cierto que tengo el síndrome de la huida acentuada pero podemos llegar a un acuerdo con menos plazos en el calendario. Y no quiero, pero esto puede derivar en una guerra y se me ocurren cien maneras distintas de ganar y convertirme en tu pensamiento más oscuro, en tu dulce locura, en tu nueva perdición. Y el que avisa deja de ser un traidor.



Que no me gusta perder ni a las chapas.

miércoles, 4 de febrero de 2009

Me gusta la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse...



...con ganas de todo al mismo tiempo. La gente que baila bajo la lluvia y se olvida a menudo del tiempo y otras adicciones. La gente que se deja la piel y siempre sonríe, como en un estado permanente de emoción. La gente que habla de lugares en los que aún no he estado y hace que lo sienta como mi próximo destino. La gente que limita sus preocupaciones, que parece no tener miedo a nada, que siempre ve el vaso medio lleno. La gente que sueña con cambiar el mundo, que tiene sangre en las venas. La gente que sueña. La gente que escribe su propia historia y deja de estar de paso. La gente que me sorprende una y otra vez, que no da nada por perdido, que dice las verdades a la cara. La gente que despierta mi curiosidad más (in)sana. La gente a la que le brilla el alma en los ojos, que aguanta con fuerza la mirada, que no se permite hacerte daño. La gente que consigue que el tiempo sea un puto intruso, la que deja huella, la que te agarra por dentro...fuerte.

lunes, 26 de enero de 2009

Y todo tiende a huir y vuelve a empezar, y cambia de impresión cada vez que respiras.

Enero se fue de puntillas y apenas me enteré. Volví de París, agotada, con la sensación de haberme dejado allí una parte de mí y los días acabaron por convencerme de que es mucho mejor así. Paseé a orillas del Sena, compartí una chocolatina con un taxista, pronuncié mi número de móvil en inglés y en francés, y tuve que reconocer que sí, que en el fondo me gusta como suena le français. Paseé toda una tarde bajo la lluvia y me sentí más niña que nunca cuando encontré la foto más bonita del mundo, allí colgada, gritándome que te la trajese. Y te la traje. Perdí al tenis pero me hice imbatible en las carreras, no tengo rival como piloto. Hice mil planes y por primera vez, no cumplí ni uno solo. Descubrí que allí los chinos no son tan chinos, que los franceses borrachos son un coñazo y que el pain au chocolat no es más que una napolitana de chocolate con mejor sonoridad. Comprobé con asombro que el metro cierra más tarde los fines de semana, y que el vino en botella sabe mejor. Que allí todo sabe dulce, beben cerveza de frambuesa, agua con sirope de melocotón... y París me supo a ti mientras dormía la siesta sobre tu colchón. Me sorprendí de lo distintas que eran ahora nuestras vidas y se me ocurrieron mil motivos más que añadir mientras sonaba Wonderwall una y otra vez. Tomé aire, respiré hondo e hice un pulso cabeza y corazón para descubrir que el egoísmo es inherente a algunos seres humanos. Volví a perder el control como he perdido la capacidad de entender, si es que alguna vez la tuve, y me quedaron cosas por decir, pero menos. No quieres (dejarme) descubrir si la distancia hace el olvido. Cargué las pilas, disfruté de una ciudad llena de locos y dejé mil cosas por hacer. Para la próxima.

Ya lo sabes, te espero la primera semana de marzo...

lunes, 12 de enero de 2009

Deja que los coches te salpiquen cuando pasen, que mojen tu risa con su puta prisa...


Despierta, desperézate, colecciona amaneceres. Camina, habla, sueña despierta y dormida. Lee, observa, besa, desea, siente con las yemas de los dedos, deja que los sueños se cumplan. Elige y equivócate – arriesgar que se llama-, muerde tus heridas. Apaga el móvil, ordena tu día en post-its, pinta en los coches empañados, acaricia los recuerdos en color. Deja de esperar, siente más y piensa menos, aprende a ser resolutiva. Estrena zapatos, píntate los labios, ve a esa exposición. Pierde el miedo, sonríe a tiempo completo, olvida de dónde vienes, inventa hacia dónde vas. Fotografía tu sonrisa, memoriza su olor, aguanta la respiración, ponte en su lugar. Sal a buscar, tararea tu canción favorita, cierra los ojos y ponle final (feliz).