sábado, 19 de septiembre de 2009
The way you looked at me when we met.
domingo, 14 de junio de 2009
Me duele la cara de tanto sonreír.
miércoles, 27 de mayo de 2009
Puedo partirme y negociar la otra mitad (o felices veintitrés).

domingo, 26 de abril de 2009
Pongamos que hablo de ti (o de mí).

viernes, 13 de marzo de 2009
Que se ponga el sol por donde quiera.

No estaba del todo enterrado. Fue quitarle el plástico transparente que lo protegía y se cubrió de arañazos. Exactamente igual que la vez anterior. Pensé que podría ser por una vez como esas personas que no quitan el plástico durante meses para que no se raye, para que siempre esté comonuevo (que no nuevo). Pero antes o después se acaba rayando por el lado que no tiene plástico, no importa cuánto cuidado hayas tenido. A menos que lo entierres en una caja, plástico incluido, pero reconozcámoslo, pierde todo el sentido.
No había vuelto a pensar en ello. Me había acostumbrado a llevar la mochila puesta, tanto que me había olvidado de ella. Es hora de dejar los malos recuerdos por el camino, pesan demasiado. Y entonces seré capaz de mirar hacia atrás y pensar de una vez que todo lo que he ganado merece tanto o más la pena que lo que decidí dejar. Más, sin duda. Tienes razón, no fue para tanto y hace mucho que ha dejado de tener sentido. Adiós a todo lo que tenga que ver contigo.
miércoles, 4 de febrero de 2009
Me gusta la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse...
...con ganas de todo al mismo tiempo. La gente que baila bajo la lluvia y se olvida a menudo del tiempo y otras adicciones. La gente que se deja la piel y siempre sonríe, como en un estado permanente de emoción. La gente que habla de lugares en los que aún no he estado y hace que lo sienta como mi próximo destino. La gente que limita sus preocupaciones, que parece no tener miedo a nada, que siempre ve el vaso medio lleno. La gente que sueña con cambiar el mundo, que tiene sangre en las venas. La gente que sueña. La gente que escribe su propia historia y deja de estar de paso. La gente que me sorprende una y otra vez, que no da nada por perdido, que dice las verdades a la cara. La gente que despierta mi curiosidad más (in)sana. La gente a la que le brilla el alma en los ojos, que aguanta con fuerza la mirada, que no se permite hacerte daño. La gente que consigue que el tiempo sea un puto intruso, la que deja huella, la que te agarra por dentro...fuerte.
lunes, 12 de enero de 2009
Deja que los coches te salpiquen cuando pasen, que mojen tu risa con su puta prisa...

viernes, 9 de enero de 2009
Borré todas mis huellas por no correr detrás de mi pasado
A nueve días del nuevoañonueve todo sigue casi igual. Diciembre dejó cicatrices que duelen cada día un poco más, cada semana un poco menos. La vida me puso a prueba y yo puse (muy) en entredicho su valor. Y el mío, eternamente cuestionado, volvió a gritarme que no, que no valgo para echarle un pulso, que estoy muy tierna todavía. A tiempo, eso sí, de haber evitado cualquier daño colateral con nombre propio de experto en los timbres de mi voz. A nueve días me he preguntado dónde han quedado las reglas del juego ahora que éste se ha vuelto otro. Las que acordamos y las que, al menos yo, perdí por el camino. Quizá me cansé de jugar pero me faltó el valor para abandonar(te). Y ahora que lo he reunido, el tiempo se ha diluido en las últimas lágrimas que llevan tu nombre, que no le sientan bien a mis ganas de besarte, de cogerte con vicio, de quitarte la ropa, de perder la calma, de sudar contigo. Se esfuman las ganas junto a los besos (y otras cosas) que ni nos dimos, ni nos dijimos. Amanecerán días más fríos y me tendré que acostumbrar...-Este mes has sido toda una valiente.
miércoles, 24 de diciembre de 2008
Bombillas de diseño que lucen al compás del abrir y cerrar de las carteras. Mazapán antidepresivo para hacer frente al sabor amargo de la crisis. Caminar rodeado de millones de personas por las calles del centro y aún así notar su ausencia. Villancicos con letras que rozan lo absurdo. Fotos que congelan sonrisas forzadas al brindar por un nuevo año que lo único que tendrá de nuevo será la última cifra. Niños que depositan su ilusión en forma de zapato bajo el árbol. Árboles cubiertos de regalos que compensan vidas vacías. En contra, asientos también vacíos que hace un año no lo estaban. A favor algún que otro nuevo ocupante. Echar de menos a los que no están y discutir con los que están. Reyes Magos bilingües que entienden de nuevas tecnologías. Atascos en un último esfuerzo por evitar la cena en casa de la suegra. Anuncios de colonias que no anuncian colonias. Anuncios a todas horas. A partir del día uno... como particular banda sonora de la larga lista de propósitos que nunca vas a cumplir. Doce campanadas a canjear por doce nuevos sueños. Oro, rojo y cava para desear que este año me desees. Compañías telefónicas que hacen su particular agosto en diciembre. Brindar por tener la oportunidad de brindar un año más. Pasar la última noche del año contando chistes, o riendo los (malos) chistes de la uno. Besos, besos, besos, no dejar para mañana lo que puedas besar hoy. Ser feliz aplicando la cantidad de alcohol adecuada. Resaca para olvidarlo todo hasta el año que viene. Hacer balance y que todo dependa del dolor con que se mire. Vivir en un mundo cada año menos cuerdo. A todos, a los de cerca y a los de lejos, feliz Navidad.sábado, 29 de noviembre de 2008

martes, 25 de noviembre de 2008
Últimamente no tengo corazón
Cuento hasta diez para no perder la calma. Puedo mirar a quien me mira, soñar con quien me sueña, pensar sólo en quien me piensa. Mejor cuento hasta veinte. No quiero hacerte (más) daño. Puedo pensar que no hay nadie más, desear que no haya nadie más. Treinta y uno, treinta y dos... Crees que puedes conformarte con un beso. Quieres creerlo. Crees que puedes esperar a que yo me dé cuenta de que puedes hacerme feliz. Cuarenta y cinco. Podríamos tirar del tiempo a ver si tenemos suerte. Pero tu tiempo es sólo tuyo, lo hemos hablado un millón de veces. Sesenta, sesenta y uno, sesenta y dos… Podría acostumbrar a mi corazón a que se acelere cuando te acerques, a que de un vuelco si me tocas, a que me impida respirar con normalidad si me besas. Setenta. A ser feliz contigo, si es que se deja. Setenta y cinco. No negaré que a veces duela pero te mentiría si supiese por dónde empezar. Ochenta y uno, ochenta y dos… Me faltan las palabras para gritar en silencio que no, que no tengo besos de sobra, y por mucho que quiera no puedo elegir con quien soñar. Noventa y siete, noventa y ocho, noventa y nueve…Al segundo cien descubrí que nada de esto tiene sentido e hice un pacto con el cielo, infinito.
domingo, 19 de octubre de 2008
Paradojas
Quizá algún día encuentres a la personaespecial, al medio cítrico que dicen por ahí que todos tenemos en algún lugar. Quizá nunca la encuentres y te conformes con otra. Incluso puede que ya la hayas encontrado y que al girar el mundo en un sentido absurdo, las circunstancias siempre hayan estado en contra. O que la hayas encontrado pero, por la misma razón, tú no seas su personaespecial. Puede que viva en el otro lado del mundo, o quizá existió en otro siglo. O más duro aún, puede que esté ahí, a tu lado, y nunca te des cuenta. viernes, 5 de septiembre de 2008

martes, 2 de septiembre de 2008
viernes, 29 de agosto de 2008
Sobre lo que siento
domingo, 8 de junio de 2008
Sin más
y dónde, en qué lugar, por qué razón,
Y dicen q se va... sin más.
Sin más. Que se va sin más. Que un día te levantas y ya no sientes nada, no echas de menos nada, no le necesitas. El resultado de una larga agonía en que la sensación de vacío deja paso al alivio como final (in)feliz y a un puñado de promesas escondidas bajo una coraza inquebrantable, que acabará desmoronándose una vez más. Como aquella vez... y aquella otra... y todas las que vendrán. Piénsalo, seguro que no es la primera vez. Y casi con toda la certeza, tampoco será la última. No se puede vivir siempre inventando excusas para evitar querer -y que te quieran-. Improvisar resulta agotador, y un día te sorprendes sin saber qué responder...y sólo queda rendirse de nuevo.
Nadie dijo que fuera fácil sacudirse de encima el pasado. Que el dolor cuando es por dentro es más fuerte. Necesitas una dosis extra de paciencia y que tu espacio, ése que se ha visto reducido durante años a la mitad, recupere su medida y se acomode, despacio, a tu nueva vida. Quédate con lo bueno, y olvida lo demás; estoy segura que es el mejor comienzo. Pero ármate de valor y de fuerza, el camino es largo, y sobre todo irregular e impredecible.
Y, hazme caso, estoy segura que a la larga sales ganando.
martes, 3 de junio de 2008
Bienvenida a casa
martes, 27 de mayo de 2008
Me falta el aliento
He aprendido a pensar menos unas veces, más otras. Que a mí me ocurren las mismas cosas que a todo el mundo, pero no sé por qué, me afectan más. Me he repetido todo el tiempo lo que quiero acabar creyendo y de tanto repetirlo (y repetírtelo), se va a acabar volviendo verdad. Y eso que está aquello de ten cuidado con lo que sueñas que a veces hasta se cumple... Todo es cuestión de actitud. Y no se puede vivir inventando excusas a tiempo completo; en algún momento se acaban los argumentos y descubres cuántas cosas te has perdido en la lucha contra no-se-qué que te has empeñado en frenar contra viento y marea.
Que ha sido un año duro, el que más de los que puedo recordar, pero igual de intenso en lo malo que en lo bueno; los momentos malos, malísimos, pero los buenos... de los que no se olvidan. Y hasta eso es como todo; después de la tormenta siempre llega la calma, y sólo queda parar, retomar el aliento, y continuar. Hacia atrás, ni para tomar impulso, que diría mi madre. Puedo decir que he vuelto a mi vida de siempre, la que nunca debí abandonar, porque se me estaban olvidando mis sueños, y hoy, a mis veintidós recién cumplidos, he decidido que vale la pena equivocarse y correr el riesgo de acertar.
Con respecto a ti, y ahora que vas a estar otra vez aquí... cuántoteheechadodemenos.
Felices 22.
